Hábitos más cómodos frente a pantallas
Ajustes cotidianos para tus dispositivos, el teletrabajo y la comunicación digital.
La jornada frente al monitor
Para muchos en ciudades como Medellín o Bogotá, el computador es la herramienta principal desde la mañana hasta el anochecer. Esta exposición constante no tiene por qué ser agotadora si aprendemos a gestionar nuestro entorno.
El simple hecho de separar la pantalla a la distancia de un brazo extendido o ubicar el borde superior a la altura de los ojos, puede modificar sustancialmente tu postura y la comodidad con la que trabajas a lo largo de las horas.
El celular y los tiempos muertos
Revisar el teléfono mientras esperamos el transporte, en las filas o en los descansos cortos, hace que nuestros momentos de "pausa" sigan siendo momentos de alta demanda de atención cercana.
Integrar el hábito de simplemente observar el entorno en esos momentos libres en lugar de sumergirse de inmediato en una pantalla más pequeña, es un descanso silencioso que solemos pasar por alto en la vida moderna.
Pequeñas cosas que puedes observar hoy
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Brillo ajustado al entorno
¿La luz de tu pantalla es mucho más intensa que la luz de la habitación? Intenta equilibrarlas para evitar contrastes fuertes. -
Evitar reflejos molestos
¿Tienes una ventana justo detrás de ti que rebota luz en el monitor? Un ligero cambio de ángulo de tu escritorio puede solucionarlo. -
Limpieza de las superficies
Leer a través de una pantalla llena de huellas o polvo exige más esfuerzo. Mantener los dispositivos limpios facilita la lectura. -
Parpadeo consciente
Cuando nos concentramos mucho en un texto o video, tendemos a parpadear menos. Recordarlo ayuda a mantener una sensación fresca.